Costa Rica ha sido históricamente una mosca blanca en América Latina en términos de estandáres democráticos, libertad de expresión y libertad de prensa. Asimismo, fue siempre un lugar cuasi europeo para el desempeño del periodismo. El derrumbe comenzó con la elección de presidente de Rodrigo Chaves Robles por el Partido Progreso Social Democrático. Chaves fue presidente entre mayo de 2022 y mayo de 2026. En ese tiempo, varios medios costarricenses publicaron un informe interno del Banco Mundial, donde antes se había desempeñado chaves, en el cual se afirmaba que tenía acusaciones de abuso sexual. A partir de allí comenzó un ataque sistemático del presidente contra los medios y periodistas del país que publicaban notas o columnas que lo cuestionaban. Actualmente Chaves es ministro de hacienda del país. Desde la presidencia y de su actual función como ministro inició una campaña contra determinados medios. En particular, su estrategia es minar las finanzas de los medios. Agencias estatales y gubernamentales han dejado de pautar publicidad en medios críticos del gobierno y de Chaves en uan estrategia de “palo y zanahoria”. Por otro lado, costa Rica ha sido un lugar donde periodistas de países vecinos, como Nicaragua, El Salvador, Honduras o Guatemala buscaban refugio ante las persecusiones de los gobiernos de su país. Chaves ha comenzado a intimidar y negar la permanencia de los mismos en Costa Rica. Si bien los niveles de libertad de prensa no son tan malos como en otros países de la región, Costa Rica ya no es un baluarte del periodismo, lamentablemente.

Libertad de expresión en Costa Rica según V-Dem

Costa Rica para RSF