Un estudio publicado por la revista Journal of Personality and Social Psychology sostiene que las noticias falsas, fenómeno asociado a la desinformación o a las llamadas fake news, tienen menos aceptación para su viralización más rápida e intensiva. El artículo titulado “Truth over Falsehood: Experimental Evidence on What Persuades and Spreads” (“La verdad sobre la falsedad: evidencia experimental sobre lo que persuade y se difunde”) afirma que si bien la competencia de lo verdadero es fuerte, los mnesajes verdaderos son más persuasivos que los falsos. El artículo llega a la conclusión que “nuestros hallazgos demuestran consistentemente que los mensajes creados con la intención de ser veraces resultaron más persuasivos y con mayor probabilidad de ser compartidos que aquellos diseñados para ser falsos. Si bien la veracidad percibida del mensaje fue el principal motor de la persuasión, la transmisión del mensaje estuvo impulsada principalmente por la emoción positiva y la interacción social, lo que indica que la conexión social se prioriza al compartir información. Estos resultados sugieren que la verdad tiene una ventaja competitiva en el mercado de las ideas”. El artículo fue escrito por investigadores de la Universidad de Adelaida, Australia. La investigación supuso cuatro instancias de experimento donde se les dio a 4.507 personas divididas en grupos diferentes. En los cuatro experimentos, los resultados fueron consistentes. Los mensajes escritos con la intención de ser veraces fueron calificados como más persuasivos e interesantes, y produjeron un cambio de creencia más significativo en la dirección de la afirmación. Los mensajes falsos, por el contrario, a menudo hicieron que los participantes creyeran menos en la afirmación. Los mensajes veraces también tuvieron mayor probabilidad de ser compartidos, tanto en línea como fuera de línea.Los investigadores descubrieron que la verdad en sí misma no era la razón principal por la que la gente decidía compartir información. En cambio, el acto de compartir estaba impulsado principalmente por las emociones positivas que evocaba un mensaje y el grado en que fomentaba la interacción social. Curiosamente, Los mensajes producidos por ChatGPT-3.5 fueron calificados sistemáticamente como más persuasivos y más fáciles de compartir que los escritos por humanos, particularmente cuando se le indicaba a la IA que generara contenido veraz.