El diario sobre papel es un sentimiento


¿Qué produce atracción leer noticias en un diario sobre papel en tiempos digitales de diarios en smartphones? Pablo Boczkowski, Eugenia Mitchelstein y Facundo Suenzo publicaron un artículo en la revista Journalism Studies titulado The Smells, Sights, and Pleasures of Ink on Paper: The Consumption of Print Newspapers During a Period Marked by Their Crisis (“Los aromas, las miradas y los placeres de la tinta sobre el papel: el consumo de diarios sobre papel en un período marcado por su crisis”) donde analizan el consumo de diarios en la Argentina. El estudio se centra en la ciudad de Buenos Aires, aunque abarcó también Córdoba, Salta, San Juan y Santa Fe. Interesante de este trabajo es el abordaje casi etnográfico, basado en la teoría fundamentada en datos (grounded theory) de Barney Glaser y Anselm Strauss. Buenos Aires es una ciudad de una tradición acendrada en cuanto a lectura de diarios. Clarín llegó a ser el de mayor circulación en español a nivel global. Para la investigación se realizaron 158 entrevistas semi estructuradas. Algunos resultados son por demás interesantes. Hay quienes compran el diario porque este lanza una colección de libros de bajo costo – un ejemplo citado es el de un lector de La Nación que compra el diario ya que le permite acceder a libros de Jorge Luis Borges, lo cual habla de un espacio ligado por el papel que vincula aún el periodismo y la literatura. Otros afirman que compran el diario sobre papel, a pesar de no coincidir con su línea editorial, para tener acceso a una tarjeta de descuentos en compras no periodísticas. La lectura de diarios aparece en algunos casos vinculado a ciertos rituales, como ir a un café a leer el diario propio o los que se ofrecen allí o acompañar el desayuno, en particular los fines de semana. Otros lo consideran parte de su vida, tienen algo como una relación personal con el diario sobre papel. desde el punto de vista de la lectura, algunos asocian el papel con una lectura más larga y profunda que lo que puede hacerse del mismo ejemplar en la versión online. Interesante del trabajo es la opinión de quienes prefieren no leer en papel. Algunas miradas sostienen la incomodidad de la lectura en el transporte público colapsado de pasajeros o la preferencia por leer los titulares. Es interesante que el transcurso de la investigación, pero antes que esta haya salido a la luz, el diario Perfil de Buenos Aires haya incorporado un leve matiz de perfume a sus ediciones en papel.


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